Decir "pero" no cuenta...

Un caso muy común de respuesta es lo que tenemos en el título. Parece que las personas tenemos una tendencia innata a decir "pero" como si no hubiesen más adverbios en la lengua española. Es el proceso mental de cada persona que hace pronunciarlo ¿Por qué? ¿Tanto provecho encontramos en un adverbio así? Todo esta en nuestra mente.

Y no se trata de si usamos o no este abverbio por nuestra carencia de léxico apropiado para dirigirnos ante nuestro interlocutor que se encuentra esperando, impaciente, una respuesta positiva a la solicitud que nos hizo. Se trata de que todos tenemos una tendencia natural a evocar dudas y miedos.

Acaba usted de leer claramente, utilizamos el pero cuando evocamos. Súbitamente salta este adverbio a nuestros labios cuando nuestra mente no encuentra la información que ayude a resolver o sustentar el caso que se nos ha presentado. Por lo que nuestra mente buscando la salida más rápida le pregunta al subconciente y este al inconciente y mismo Adam y Evan en el Paraíso empiezan a apuntarse con el dedo y resuelven escapar de la situación con un "pero".

Esto se debe a que no nos permitimos aprender para solucinar conflictos. Se que usted al leer esto dirá que es una idea obvia, no obstante por más obvio que pudiera ser es precisamente en lo obvio donde operan nuestras debilidades naturales: miedos e incertidumbres. Nuestros miedos se alimentan de la rapidez con que nuestro cerebro quiere resolver una situación donde no encuentra información suficiente. Y esto se da en cualquier circunstancia de la vida y en distintos ambientes donde las personas nos relacionamos. El cerebro huye del estrés con un "pero".

¿Cómo evitamos caer en un "pero" como respuesta rápida? NO AUTOLIMITÁNDONOS. Si las personas que interactúan con nosotros no nos limitan entonces no tenemos porque autolimitarnos. Debemos siempre buscar métodos factibles que ayuden a resolver los casos cotidianos que puedan presentarsenos en el hogar, en el trabajo, con los amigos, en el campo de las capacitaciones.

Los pero son nuestra manera de expresar que estamos autolimitados. Siendo esto mucho más que cierto, y que todo esta en lo que nuestro cerebro dice, la mejor solución será alimentarnos de conocimiento diario. Cuando nos ponemos a leer buenos artículos sobre política, economía, ciencias, literatura, letras, redacción, novelas de autores que nos interesen, aspectos laborales, tener capacitaciones, practicar constantemente y experimentar día a día sin importar equivocarnos, lograremos que nuestro cerebro este mejor preparado para reducir el uso del pero.

Mediante nuestra mente nos ponemos los límites o superamos los límites. Por esto debemos llevar siempre una vida disciplinada en la adquisición de conocimiento. Así conseguir un ascenso en el trabajo no será una odisea, enamorar a la chica que nos gusta no será misión imposible, realizar acciones para ejecutar mandatos tendrá siempre una r solución y lo más importante es que ganaremos la satisfacción de haberlo hecho nosotros mismos.

Tú tienes la respuesta en ti, capacítate, aprende, practica, disciplinate para ganar. Tú eres grande, tú eres fuerte, tú puedes diminuir tus peros y aumentar tus rentabilidades. ¡Atrévete a explorar el conocimiento!

Giovanni Mori Escritor y Fotógrafo Freelance Dios te bendiga. ¡Deja tu comentario! ¡¡¡Gracias por tu Visita y No olvides regresar!!!

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