Lucifer y sus pasos en el Edén

Ella mordió la manzana primero para asegurarse que Adam no saldría lastimado; porque yo le ofrecí poder y sabiduría, para su esposo y ella; y no fue por destruir a Dios sino por ella. Yo, Lucifer, me había enamorado de ella, no había en la creación nadie tan perfecta y hermosa, El Padre hizo un gran trabajo, pero para el hombre. Yo día a día visitaba el huerto hasta que nos hicimos amigos en secreto. Disfrutaba pasar el tiempo a su lado, ningún ser angelical tenia tanto poder en la mirada.

Hasta que le propuse que yo fuera su compañero y dejara por un lado a Adam; simplemente estaba enamorado que hasta me había olvidado mi rencor al Padre por echarme del paraíso. Ello lo era todo ahora. Se lo propuse, con la sabiduría, la honra y la belleza del ser que antes fui. Se lo dije y fue el comienzo de la caída del hombre.

Ese momento, que di lo mejor de mí, mis sentimientos se vinieron abajo. Yo quise acompañarla el resto de la eternidad. Yo quise. Ella me dijo que NO, su lugar era con Adam y el Padre puso a Adam y a ella juntos en el paraíso, ella no lo decidió pero amaba a Adam pese a que solo eran criaturas inocentes en un huerto increíblemente hermoso. Entonces, fui mi fin.

Con el corazón hecho pedazos. Mi primera decepción, no poder ser más que Dios y ya no tener lugar con él; la segunda, que la mujer no me pueda amar como esposo.

Yo lo tramé todo. Sabía que la mujer era ambiciosa, codiciosa en todo sentido, amaba la belleza y coronarse de la gloria de aquel hermoso jardín. Aproveché su debilidad y la conduje a la trampa. Le dije que podría conseguir más conocimientos, sabiduría, honra e incluso entender el universo entero tal como lo entiende el Padre, pero en tan sólo minutos. Y la clave de mi éxito fue que le dije: "todo ese conjunto de beneficios se lo puedes dar a tu esposo, en señal del amor que sientes por él, puedes llevarlo a las alturas y darle lo mejor".

Pero la mujer dudó por unos segundos, dijo que el Padre les prohibió "¿Si al morder la manzana causo daño a mi Adam?" No quiero que por nada él salga perjudicado. Nunca fue mi intención lastimarla, solo me dolía ser rechazado, por segunda vez. La mujer finalizó diciendo: "Si lo que dices es cierto y el fruto es seguro, entonces yo morderé el fruto para comprobar que no dañaré a mi hombre".

Quedé helado. Mi idea realmente fue que solamente Adam sea expulsado, y quedarme a solas con Eva. No podía dar marcha atrás, así que asentí con la cabeza moviendo forzosamente el mentón para que el gesto apruebe su intención.

Ella mordió el fruto para asegurarse que Adam no sufriría daño. El asunto ya era irreversible. En su ambición fue por el hombre, le mostró el fruto, lo volvió a morder y se lo dio a Adam y este lo comió.

Todo fue consumado. Me quedé sin trono y sin la mujer a mi lado. El Padre apareció y yo no pude salir a tiempo de su jardín, estaba hecho pedazos así que no pude reaccionar a tiempo para escapar.

¿Qué has hecho? Fue la frase qué me hizo volver en sí. Y ahí fue que me condenó a ser prisionero en este mundo, aún sabiendo que yo quería ser el compañero ideal de Eva. Ellos fueron expulsados y yo, además de ser expulsado del Edén, quedé en la tierra atrapado sin poder salir, sin poder moverme fuera de este mundo.

Y esto es lo que pasó en verdad. No quise destruir la segunda creación de Dios, simplemente me había enamorado de su creación porque la vi tan perfecta como yo lo soy, y en mi intento de apartar al hombre de su mujer, ella se sacrificó por el, ella dio su amor al ser expulsada y yo solo tuve que resignarme a lo que me han convertido mis deseos.

"Lucifer".

Redactado por Giovanni Mori Ramirez.

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